Encontré un silencio encerrado en mi alma,
un espacio vacío en algún lugar del pecho donde se suponga,
que halla un corazón ardiendo, o algo parecido
me encontré, bañado en las ansias de volverme loco
de salir corriendo tras los pasos de la sombra de alguien
de volver la vista buscando un pasado y no encontrar nada
de sentirme perdido donde no haya nada
descubrí una tristeza en mi cuerpo
o quizás una nostalgia, (no sabría decirlo)
pero es algo de eso, que ya no sentía. . .
puede ser que sea, tan solo el momento
puede que se escape la pasión a hurtadillas
y me inunde al final solo un amargo recuerdo
o solo el esbozo de un pozo sin fondo
cuya boca oscura oculta un cercano suelo
quizás solo sea el hambre, de sentir, el inmenso silencio
de envolver de nuevo en la oscuridad de mi cielo
todo lo adorable de que se ha pintado el eterno presente
de sentirme ausente
aunque sea un segundo
de evitar rendirle cuentas al amargo tirano
que en mi ambigüedad yo mismo me he impuesto
el que me limita a ser siempre bueno, o algo como eso
en el uniforme que he llevado puesto, todo este tiempo
de fuerte soldado. . . . de guerrero fiero,
encontré escondido un mundo de miedos
miedo de las cosas que tanto defiendo
tengo miedo al tiempo, tengo miedo al cielo
al tiempo que tengo para sentir miedo
y al cielo que temo no poder cruzar
tengo mucho miedo de ya no volar,
no de no poder, sino de ya no quererlo
por miedo del viento por miedo del cielo;
y lo peor de todo, tengo un miedo enfermo
de no ser capaz de enfrentarme al miedo
que me invade siempre de ya no ser yo;
tengo miedo en serio de lo que no soy
de lo que no he sido y de lo que si soy
de lo que aparento o de lo que pretendo
tengo un fuerte miedo de quedarme quieto.
me siento encerrado en mi laberinto
de palabras, frases, tomos y contextos
de mis libros viejos y de mis poemas
me siento cobarde de salir del cuento
que me fui creando con tantos pretextos;
me siento encerrado en mis propios versos
como en una jaula de mi ortografía,
todo tan cuadrado y todo tan intacto
intentando en vano algo de “perfecto”
cuando el “Imperfecto” me gustaba tanto
Me he encontrado ansioso, con ganas de todo
de beberme el cielo y de tragar mis miedos
me siento inspirado de hacer algo nuevo
de romper el burdo y vulgar silencio
en el que me escudo cuando no me encuentro,
quiero abrir los ojos y extender las alas
esas alas grandes que cargo de adorno
desplegar las plumas que me brindó el tiempo.
hoy sentí la envidia del hombre ignorante
que no ha visto el cielo en el horizonte,
yo he visto países, ciudades y pueblos
he visto horizontes con los que otros hombres
no soñaron nunca ni en sus locos sueños
me formé unas alas como pa universos
y por estos tiempos las tengo dobladas
y las garras tengo firmes y aferradas
a una rama eterna donde no me suelto
hoy me supo amargo el sabor a tiempo
hoy la soledad no me sabe a cielo
hoy la realidad es mas agria y seca;
hoy no siento orgullo como en otros tiempos
de saber me solo, enojado o triste
ni de los tres juntos, ni tampoco sueltos
no podría decir que hoy estoy contento
pero si me siento. .. tanto como puedo,
lo que mas se acerca a sentirme nuevo;
a decir verdad. . . . no me siento lleno,
pero en el fondo, me siento “imperfecto”
me siento confuso, me siento travieso
un poco arrogante un poco modesto
pero mas que nada, me siento repleto
de ganas de andar descalzo los cielos
de besar tus labios, por mero descaro
sin explicaciones, sin ningún pretexto
como cuando entonces, no creía en el tiempo
como cuando “adulto” sonaba tan lejos.
miércoles, septiembre 24, 2008
espejo de miedo, tiempo y silencio
Etiquetas:
Ninfas
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